Mientras se está a punto de estrenar el documental sobre una de las protagonistas absolutas de las apuestas de tenis de la última década, la rusa Maria Sharapova (El Punto - 2020), en el que se narra cómio fiueron los 15 meses de suspensión de la tenista rusa por doping, este controvertido tema -el del consumo de substancias prohibidas y los protocolos y sistemas para descubrirlo- cuenta en Netflix con un documental deportivo que ha sido capaz de ganar un Oscar.

Se trata de Icarus, o "Ícaro" (tal y como se presenta en Netflix España). Una producción que aunque trata un tema controvertido, el doping, se ha convertido en una pieza fundamental para entender el éxito alcanzado por los documentales de temática deportiva.

A modo de índice temático, hemos decidiro aproximarnos a este inquietante documental a través de estos temas:

 

Icarus, más que un documental de deporte

Sin duda, el género del documental es junto al de las series, el formato de producción audiovisual que más fuerza está demostrando en la era de las plataformas de contenido como Netflix. Muchos hablan ya de la época dorada del género documental. Y no solo por títulos sobre sociedad, finanzas o política como Super Size Me, Fahrenheit 9/11 o The Imposter; sino que el mundo del deporte se ha comprobado también perfecto para cubrir argumentos tanto de documentales de un par de horas como con series dedicadas con varios episodios y temporadas.

En este caso, Icarus, mezcla los fundamentos del documental deportivo con la narrativa del documental sobre espionaje y thriller. Una fusión de estilos totalmente inesperada en los primeros compases del documental, pero que poco a poco se hace presente de forma absoluta.

 

Sinopsis sobre Ícaro, el documental

Considerado uno de los primeros documentales de éxito de la factoría Netflix (dentro de la plataforma se puede encontrar en el apartado Netflix Originals), su fecha de estreno inicial fue el 20 de enero de 2017. Y durante toda la temporada de su promoción fue cosechando grandes éxitos de crítica, dejando su impacto a nivel de audiencias para 2018, 2019 e incluso 2020, donde aún puede encontrarse en Netflix y donde podemos ver cantidad ingente de reseñas y vídeos de Youtube debatiendo y opinando la trama de la producción.

Su director, guinista, productor narrador y protagonista es Bryan Fogel, un cineasta estadounidense que como veremos más adelante pretendía mostrar con los cambios en su propio rendimiento físico, la realidad del doping en un deportista amateur. Sin embargo, el argumento inicial pronto da un giro de 180 grados cuando aparece en escena Grigori Ródchenkov, uno de los altos cargos más relevantes del sistema de control anti dopaje de Rusia.

Desde ese momento, lo que pretendía ser un documental sobre cómo un ciclista amateur que busca mejorar su rendimiento puede pasar al siguiente nivel gracias al uso de sustancias como el EPO y hormonas como la testosterona, se convierte en el retrato y seguimiendo audiovisual del conocido como "El caso McLaren", una prueba irrefutable que confirma el sistema de dopaje de Estado en Rusia.

En todo caso, en las dos partes en las que podemos dividir temáticamente el documental, se explora de forma concisa y clara el tema de la decepción que causa el ver como el deporte profesional se ha convertido en un campo en el que gobiernos y empresas -existen muchos intereses económicos- intentan asegurarse el éxito mediante prácticas no solo poco éticas sino explícitamente prohibidas por los máximos organismos del deporte mundial.

Infografia sobre el documental de deportes Icarus

 

El ciclismo, objetivo inicial del documental

Para quien no sepa de qué va el documental, los primeros minutos pueden ser algo confusos. Y es que se presenta al propio director de la cinta, como un gran aficionado al ciclismo y a los deportes de resistencia. Tras disputar una prueba ciclista en los Alpes franceses de una semana de duración y acabar noveno, se da cuenta que el nivel de los mejor clasificados está muy por encima del suyo.

Convencido que pueden ser deportistas que utilizan sustancias prohibidas, decide probar él mismo cómo es el proceso de inyectarse testosterona y otras substancias, para comprobar cómo es la mejoría en su físico y en el rendimiento en la carretera.

Tras acudir a un doctor de la World Anti-Doping Agency (WADA), se da cuenta que tras haber pasado un ciclo de 3 meses en los que se ha inyectado esteroides, no podrá pasar ningún control anti-doping por lo que quedará expuestos. Es aquí donde se le recomienda acudir a la figura de un conocido doctor ruso que es capaz de ayudar a que los controles no muestren substancias prohibidas en el organismo.

En este momento, aproximadamente a los 20 minutos de documental, el Dr. Grigory Rodchenkov se convierte en protagonista absoluto de la producción, que cambia totalmente el ritmo y el tono, para convertirse en un documental de investigación: profundizando en lo que Rodchenkov ha hecho en el pasado: dirigir un sistema por el cuál el Gobierno ruso modificaba los datos obtenidos en los controles para que sus atletas pasaran las pruebas sin encontrar rasgo de substancias dopantes.

Aunque no se trata el tema, este caso nos recuerda en España al caso de Alberto Contador, que dió positivo, concretamente 0.0000001 gramos de crembuterol en un control, lo que le supuso dar positivo y ser sancionado por la Unión Ciclista Internacional (UCI).

En el documental, además de dejar entrever que ni dopándose uno puede aguantar las grandes carreras ciclistas sin ser muy profesional y tener unas cualidades innatas, se refleja la cara oscura del deporte en forma del uso de substancias que mejoran el rendimiento; pero lo que es más escandaloso: cómo un país apoya mediante un sistema meticulosamente estudiado, que ésto pueda suceder.

 

Rusia y sus éxitos

Aunque en el artículo de nuestro blog sobre la historia del deporte en la URSS ya hemos analizado el bagaje histórico que podría considerarse la "herencia envenenada" de la situación de doping de estado que denuncia el documental en la Rusia de Vladimir Putin, el documental Ícaro explora las actividades presuntamente delictivas que se produjeron en los Juegos Olímpicos de Sochi 2014, por lo que se trata de una realidad muy reciente.

Además, en la lista de elementos que se analizan en el documental, la tecnología se convierte en gran aliado de los sistemas modernos de doping.

En todo caso, el involucrar dinero y recursos públicos sirve para demostrar que los éxitos deportivos son una excelente forma de propaganda y como le sucede a muchos países, el buen rendimiento de sus atletas tiene consecuencias importantes a nivel de reconocimiento y prestigio.

Aunque parece que Rusia sea el centro de atención del documental, es importante destacar que la denuncia afecta también al Comité Olímpico Internacional y a la Agencia Mundial Anti Dopaje o WADA; por su incapacidad manifiesta de controlar la limpieza del deporte y no haber podido descubrir una trama en la que la Agencia Anti Dopaje Rusa y los organismos superiores consiguieron realizar sus prácticas ilegales durante décadas. 

 

El héroe y villano de Ícaro: Grigori Ródchenkov

Si algo destaca en el realismo del documental, es la forma en la que acaba Grigori Rodchenkov, que se ve obligado por las circunstancias a abandonar a su familia y su país y trasladarse a Estados Unidos donde vive actualmente bajo protección.

Por momentos, el documental toca las amenazas y las posibles consecuencias que puede tener el haber sido pieza clave para que se descubriera un sistema de dopaje tan elaborado y -lo más importancia- bajo el mando del Ministerio y el Estado Ruso. Es en este sub-tema donde el documental replica el estilo de los reportajes de investigación y documentales que a modo de denuncia han tratado temas tan despreciables como la corrupción o el lavado de dinero.

De esta forma, así  como sucede en la serie de Netflix sobre Aaron Hernandez, vemos la cara más negativa del deporte; pero como también encontramos en el documental Sunderland Til I die, la producción sirve para mostrar a los espectadores y aficionados al deporte cómo funciona en este caso el mundo del doping y su lucha. En el caso de Sunderland Till I Die, podemos descubrir de puartas para dentro cómo se lidia con los fichajes, negociaciones y temas escabrosos de un club de fútbol ajenos a los propios partidos. 

En todo caso, gracias al testimonio de Rodchenkov, se hizo público el escándalo del "doping de estado" en Rusia. De hecho, en la ceremonia de entrega de los Premios de la Academia (Oscars), cuando el director del documental -Bryan Fogel- recogió la estatuilla, se acordó de Rodchankov, dedicándole el galardón con las siguientes palabras "este premio está dedicado al Doctor Grigory Rodchenkov, nuestro intrépido denunciante que ahora vive en gran peligro y bajo el sistema de protección de testigos.Confiamos que el documental sirva como llamada de atención sobre lo que sucede en Rusia, y de la importancia de decir la verdad".

 

No sólo Rusia: también se repasan los casos de doping en Estados Unidos

Aunque pudiera parecer lo contrario, Estados Unidos no sale demasiado bien parado en el documental. Como tampoco el Comite Olimpico Internacional (COI) ni las principales instituciones que luchan contra la lacra del doping. No solo porque sus intentos por garantizar un deporte limpio quedaron al descubierto, sino porque precisamente el inicio de la produccion se repasan las historias de doping más escanadalodsas que han sacudido Estados Unidos, con la velocista Marion Jones y el ciclista Lance Armstrong como caras de una misma moneda a lo que se narrará más adelante sobre los atletas rusos.

Marion Jones Atleta Estados Unidos Documental Icaro

Marion Jones, también protagonista del documental Ícaro de Netflix (AP Photo/Doug Mills)

 

Insistimos que el reconocimiento de Icarus como uno de los mejores documentales deportivos más populares de la actualidad, se debe en gran parte por el reconocimiento en forma de Oscar de la Academia de Hollywood, obtenido en 2018 y por el uso como conector de los distintos acontecimientos que se narran en la producción de la novela "1984" de George Orwell, que sirve así mismo para que el espectador tenga claro en todo momento que a pesar de las evidentes y constantes notas de humor protagonizadas por Rodchenkov no lo alejan de ser considerado un auténtico promotor de la cara oscura del deporte.

 

* Fotografía de Portada: AP Photo/Julio Cortez

 

Sobre el Autor
Por
Iván García

Iván nos descubre en nuestro blog los entresijos del mundo del deporte.

Su formación en sociología y su experiencia por más de 9 años trabajando en 888 contribuyen a que nos pueda dar una visión global del sector deportivo y de los aspectos competitivos del juego.