El jueves 29 de enero de 2026, pocas horas después de la derrota 4-2 ante el Benfica que condena al Real Madrid a jugar la ronda previa de playoffs de la Champions League, el youtuber Ramon Alvarez de Mon lanzaba una exclusiva que no ha tardado en hacerse viral en twitter y que los medios de la prensa deportiva han confirmado con artículos y reflexiones sobre la posible llegada del técnico vasco al Real Madrid.
Próximo entrenador del Real Madrid
En el Real Madrid, incluso en épocas de triunfos, el banquillo nunca está “cerrado” del todo, ni siquiera cuando el míster tiene contrato y el equipo encadena victorias y levanta títulos. Con la etapa de Álvaro Arbeloa bajo lupa tras los últimos golpes (Copa y el tropiezo europeo en Lisboa), ha vuelto el runrún con el que ya tuvo que lidiar Xabi Alonso desde el mes de octubre… y aquí aparece Unai Emery en muchas quinielas como alternativa con peso para empezar la próxima temporada como técnico del equipo blanco.
Opciones Emery Real Madrid
Dejando de lado las cuotas de las casas de apuestas de futbol y nos centramos en posibilidades reales y no de nombres para agitar tertulias, el escenario a corto plazo es claro: hoy por hoy es complicado que Unai Emery llegue al banquillo del Real Madrid salvo una ruptura muy fuerte y repentina.
Sin embargo, mirando al verano el contexto cambia. Si el club decide dar un giro, Klopp no se mueve o se autodescarta, y el Madrid busca un perfil contrastado, competitivo y negociable, Emery aparece como una opción alta y creíble dentro del mercado real, no del ideal.
La clave definitiva no está en la pizarra ni en el currículum europeo, sino en el vestuario. Si el Madrid entiende que necesita un entrenador capaz de ordenar, competir y exigir sin miedo, Emery tiene argumentos sólidos para convencer y muchas de las frases de futbol que ha ido dejando en su carrera podrían funcionar en un club con tantas posibilidades como el Real Madrid.
Si, en cambio, la prioridad es un gestor de estrellas con aura y control absoluto del relato mediático, el club mirará hacia otros perfiles. Por eso su candidatura no es la más glamurizada, pero sí una de las más coherentes en un mercado donde muchos nombres pesan más por deseo que por verdadera viabilidad.
Unai Emery rumores Real Madrid
El punto de partida es claro: el Madrid está en modo evaluación continua. La crisis deportiva y el debate sobre si Arbeloa es “proyecto” o “solución” han reabierto el mercado de nombres, y en ese contexto se ha publicado que el club ha tanteado la situación de Emery. Y es que el banquillo blanco vive del corto plazo. Y cuando hay señales de tensión (resultados y gestos), el ruido se convierte en rumores y muchas veces las rumores se convierten en noticias.
Esta semana, por ejemplo, han salido episodios que alimentan el relato de vestuario exigente y con fricciones: desde la derrota europea con Arbeloa asumiendo culpas hasta gestos de enfado de futbolistas al ser sustituidos, por lo que ante las dudas sobre si Klopp aceptaría el puesto (el alemán sigue siendo el mejor posicionado en las cuotas de las casas de apuestas online para tomar las riendas de un nuevo proyecto del Real Madrid), Emery ya lleva meses figurando en el grupo de máximos aspirantes.
Sin embargo, tras la derrota ante el Benfica, el canal de Ramon Alvarez de Mon Real Madrid ha confirmado que en los despachos de la "casa blanca" se considera a Emery como la mejor selección para el madridismo, que quiere dos cosas a la vez: que el equipo juegue mejor… y que gane. Emery suele construir desde lo competitivo y su nombre es una buena opción a priori.
De Mon es uno de los comunicadores junto a Iñaki Angulo con mayor audiencia y relevancia en youtube Real Madrid.
Unai Emery gestión de vestuario
Como gestor de equipos con talento, la gestión de los egos en el banquillo debería ser el examen definitivo para cualquier candidato, y también para Unai Emery. El Madrid actual se sostiene sobre estrellas que marcan diferencias, pero que también necesitan sentirse importantes dentro del relato. Mbappé, Vinícius o Bellingham no son solo futbolistas; son ejes del proyecto.
El cómo se les pide, el tono y el contexto pesan casi tanto como el qué. Por eso no es casual que en los últimos meses se haya insistido tanto en la gestión emocional como herramienta para reconducir actitudes y rendimiento: cuando el vestuario compra el mensaje, responde.
Ahí es donde aparece el principal punto de fricción potencial. Emery es un entrenador de roles muy definidos, de automatismos claros y de corrección constante, alguien que cree en el orden como base del rendimiento. En equipos en construcción eso suele ser una virtud enorme. En un vestuario soberano como el del Madrid, puede serlo… o puede generar rechazo si los líderes sienten que se les encorseta o se les limita la libertad en momentos clave. No es una cuestión de ego, sino de equilibrio: exigir sin asfixiar.
La gran pregunta, por tanto, es si Emery tiene mano para poner orden sin incendiar el vestuario. Nuestra lectura, la de Ramon Álvarez de Mon y de la mayoría de periodistas deportivos es realista: si llega con respaldo total del club, un proyecto bien explicado y tiempo para implantar su idea, puede funcionar y hasta elevar el nivel competitivo colectivo. Si, en cambio, aterriza como un parche tras una crisis, con dudas desde arriba y la lupa mediática encima desde el primer día, el desgaste puede ser inmediato. En el Madrid, el contexto no acompaña: o te sostiene, o te devora.
Unai Emery tácticas
En el plano puramente técnico, lo que se vería con Emery está bastante claro. Equipos más juntos, mayor compromiso sin balón, planes de partido muy trabajados según el rival y ataques más estructurados para no depender solo de la inspiración individual.
El punto delicado vuelve a ser el de siempre: pedir sacrificio a los de arriba. En el Madrid eso es innegociable, especialmente en noches grandes de Champions. La clave estará en que ese mensaje entre como ambición colectiva y no como una bronca permanente.
Si lo consigue, Emery puede hacer competir al equipo; si no, el choque será inevitable ya que el trabajo va a ser duro tanto en lo físico como en lo técnico, donde Emery lo apuesta todo a las automatizaciones y a los entrenamientos y estudio de los rivales.
Unai Emeri vs otros candidatos
La comparación con otros candidatos es clave para darle peso al análisis, porque el debate real no es “Emery sí o no”, sino Emery frente al resto del mercado. El nombre que siempre aparece en lo más alto es el de Jürgen Klopp, el favorito mediático por carisma, historial y aura ganadora. Sin embargo, ahí está el freno principal: el propio Klopp ha enfriado públicamente la opción y, además, ahora mismo se mueve en un rol alejado del banquillo tradicional. Es el candidato ideal en el imaginario colectivo, pero hoy por hoy no es el más viable en términos reales.
Algo parecido ocurre con Zinedine Zidane, el comodín eterno del Real Madrid. Cada vez que el club tiembla, su nombre vuelve a escena. A favor tiene lo más difícil: conoce la casa, el vestuario y la presión del Bernabéu. En contra, una incógnita permanente sobre su disponibilidad, su motivación y si realmente quiere volver a asumir un proyecto tan exigente. Zidane siempre está ahí, pero rara vez el contexto es tan simple como descolgar el teléfono.
En un escalón distinto aparecen perfiles como Thomas Tuchel, Enzo Maresca o Andoni Iraola, nombres que surgen como alternativas por su modernidad, intensidad o propuesta táctica. El problema es el de siempre en clave Madrid: resultados inmediatos y encaje con un vestuario de estrellas. Ahí es donde Unai Emery gana terreno, porque ocupa un punto intermedio muy interesante: más realista que el “sueño Klopp”, más estructurado que un perfil puramente motivador y con un currículum europeo que, aunque marcado por la Europa League, impone respeto y credibilidad.